Resulta indignante comprobar una y otra vez cómo un grupo de especuladores internacionales, canallas que han vendido su alma al diablo, continúan moviendo los hilos de sectores industriales críticos a lo ancho de todo el planeta, pensando únicamente en sus intereses al tiempo que sus actos perjudican gravemente a millones de personas. Sin embargo, con la nacionalización de la petrolera REPSOL-YPF que se acaba de producir en Argentina, parece que el gobierno ha dado un golpe en la mesa, poniendo freno al desmedido abuso que se está produciendo en el país mediante la manipulación del petróleo por elementos sin escrúpulos motivados por el lucro especulativo. El siguiente artículo ofrece una visión local del problema alejada de las mentiras sistemáticas que nos ofrecen los medios de comunicación de masas.

No obstante, desde DESPERTARES lanzamos la siguiente pregunta para reflexión:

NACIONALIZACIÓN DE REPSOL-YPF EN ARGENTINA: ¿se preocupa el gobierno por su pueblo o se trata de otra pelea de buitres en el poder?


Una vez más los países más pobres del mundo quieren abusar de nuestras riquezas. En Europa son muy pocos los recursos naturales que poseen. España, Francia, Alemania, Austria, Italia, Suiza, y otros de menor impacto, carecen absolutamente de materias primas, salvo algunos productos agropecuarios. Son extremadamente pobres y durante los últimos quinientos años les hemos alimentado y enriquecido, sin que hayan, ni por un segundo, compensado nuestros sacrificios.

Ahora España, en una actitud matonesca, apela a sus secuaces para doblegar la legítima y autónoma decisión de la República Argentina de proteger sus intereses internos, frente a la desleal actitud de una empresa privada que está perjudicando notablemente el normal desarrollo de este país. Repsol, propietaria de YPF, que opera en Argentina, ha disminuido la explotación del petróleo, obligando la importación de este vital producto para el desarrollo de la industria. Lo que decidió el gobierno argentino al realizar una acción conocida en el mundo financiero como “opción hostil” y adquirir el 50,1% de las acciones de YPF, tiene una repercusión mayor porque, de hecho, agrede al sistema, al modelo neoliberal.

¿Cuál pueden ser los objetivos de esta empresa extranjera que daña la economía argentina? Pretende, por acaso, impedir el normal desarrollo de los procesos industriales, siguiendo las políticas neoliberales de hacer desaparecer los procesos productivos y el aparato industrial de los países emergentes, obligándolos a consumir los bienes generados en forma especulativa en países asiáticos. Tal vez, más adelante, culparán a Argentina de la crisis politico-económica en que se debate Europa.

Tampoco podemos descartar que al disminuir la producción, disminuye la oferta, y por lo tanto, suben los precios del petróleo.

Estas maniobras insanas de los especuladores internacionales son avaladas por sus testaferros, instalados en cargos públicos de la “civilizada” Europa. En actitudes que rayan en lo gangsteril, llaman a coludirse para impedir que Argentina ejerza su soberanía y proteja los intereses de su pueblo. Antes de saltar en la defensa de estos organismos con el único objetivo del lucro, hubiesen protegido a sus conciudadanos negociando soluciones en forma civilizada.

¿Qué pretenden los dirigentes de estos pobres países, con sus amenazas? ¿Acaso motivar un conflicto bélico? Pues deben tener mucho cuidado. Los sudamericanos hemos tenido muy pocas guerras, somos por naturaleza extraordinariamente pacíficos, pero eso no implica que seamos pusilánimes cuando se trata de proteger el territorio y a nuestras familias. Hemos sido extraordinariamente permisivos en la explotación de nuestras riquezas naturales y para nuestra desgracia hemos contado con dirigentes que no han sabido defender los intereses nacionales. Dirigentes que gobernaron, salvo contadas excepciones, con muy poco sentimiento patriótico.

REPSOL-YPF Argentina, especuladores internacionales

Pero deben tener en cuenta que, llegado el momento de un conflicto armado, deberán contar con petróleo que no poseen (salvo Inglaterra, un poco) y necesitarán minerales para construir sus armas, y no los tienen. Deberán alimentar a su población, y no cuentan con lo suficiente. Para nosotros, además de una terrible tragedia, sería la motivación para asumir la importancia que tiene nuestro subcontinente en el ámbito internacional.

Si cuentan con los Estados Unidos de Norteamérica, que sí tiene los recursos y los medios para enfrentar un conflicto, deben considerar el riesgo que el pueblo norteamericano está aburrido de ser el matón del barrio. Estos especuladores avariciosos deben considerar que tienen que hacerse cargo de las tropelías en las que se embarcan, exponiendo las vidas de los estadounidenses en campañas que para éstos no tienen sentido. Les basta con Vietnam, los Balcanes, Afganistán, Irak, y tantos otros, donde no han conocido precisamente la victoria.

El pueblo estadounidense ha sido usado y abusado, y puede cansarse de ser sometido a otro conflicto por esta canalla dorada, manga de zánganos que no producen nada y alcanzan el poder gracias a la única herramienta que manejan con destreza: la capacidad corruptora del dinero. Se ha pretendido por la prensa nacional, que está toda en manos de los manipuladores del sistema, que Chile perderá trescientos millones de dolares y que ENAP tendría acciones de Respol – lo que es inexacto, puesto que Argentina expropiaría las acciones hostiles. Chile puede poner sus acciones al servicio de la causa argentina y beneficiarse de paso.

Entendemos que por ser extremadamente pobres, estos países necesitan de nuestro apoyo, pero entonces pídanlo respetuosamente, y una vez más iremos en su ayuda. Entiendan que si los sudacas nos ponemos bravos, los pobres europeos serán los únicos perjudicados.

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